
La situación no requiere demasiado análisis:
Un mensaje de texto cuesta $0.40 (si tenés abono, sino el doble), y el minuto de llamada $0.78.
Entonces el boludón promedio manda un mensaje pensando:
"¡Jeje! ¡soy un capo, mande un mensajito que me salio $0.40, y me ahorre una llamada, soy un as del ahorro de crédito!”
La triste realidad es que el mensajito es guita tirada a la basura. Esto, si yo fuese una persona común y corriente, me chaparía un huevo, pero como soy un gurú moderno, los quiero llevar a todos al elevado grado de iluminación que yo experimento a diario.
Entonces, veamos una situación típica:
Boludo: A que hora se juntan?
Deficiente: A las 23 en lo de Carola
Boludo: Joya, hay que llevar algo?
Deficiente: Traete unas birras si podes
Boludo: Dale, si no compramos en lo de la vieja del kiosko
Deficiente: Listo, nos vemos
Boludo: Un abrazo
¿No es evidente que esta pelotudez costó mucho mas que el llamado, que hubiese costado $0.78?
Claro, yo siempre pensé que esto era alevoso, porque me llevo bien con la matemática simple. Pero evidentemente el resto de los mortales no.
Les digo mas, jamás mandé un mensajito con mi primer celular GSM. Recuerdo que me negué rotundamente a ser cómplice de esta estafa. Mi primer Alcatel 552 murió virgen de mensajitos. Nunca mandé uno con ese noble aparato. Es mas, si en esa época me hubiese encontrado en una jaula con un oso polar, una víbora pitón, dos lobos hambrientos, tres tigres de bengala y Arjona componiendo un tema sobre la sensualidad de la bombacha palometeada de la abuela, y hubiese tenido el celular con solo $0.40 de crédito, me hubiera dejado morir. Pero jamás habría mandado un mensaje de texto.
Porqué la gente utiliza un teclado que no fue diseñado para escribir y es incomodísimo, y se limita a 150 caracteres, y encima paga de más, me es un misterio. Con el tiempo, me tuve que adaptar a la boludez de la plebe, como suponía iba a pasar desde un principio, porque la pelotudez humana (nobleza obliga), suele ser mas poderosa que la inteligencia.
"Mal de muchos, consuelo de tontos" me dije a mi mismo, pero con el tiempo, no me quedó otra que empezar a mandar sms.
Ahora, hay muchos motivos más para odiar a los mensajes de texto.
Hago un pedido a todas las mujeres, un llamado a la solidaridad para con los hombres.
Nunca, pero nunca acepten una invitación que un tipo les hace por sms. El sms es otro escudo del cobarde que tiene "levantes" por Messenger, o Facebook.
Es una falta de respeto para los hombres que se disfrazan de resorte y salen a rebotar en un boliche, los que le comen la boca sin permiso a una amiga de la amiga en la fiesta de cumpleaños y no ligan un cachetazo, o los que encaran en el pasillo del laburo y dicen: "Linda, agendate que este sábado salís conmigo" y obtienen un "Si" como respuesta.
Otra falta de respeto común, es estar hablando con alguien, y que se ponga a leer y contestar un mensaje de texto. Si yo estoy hablando con una compañera de laburo y se pone a contestar un mensaje de texto, eso me habilita automáticamente a clavarle la mirada en las tetas durante el resto de la conversación, o sacarme un moco sin disimulo y pegárselo en la pata de la silla.
“Si al escote, no al sms.”
También esta el boludo noviecito/a que manda:
"¿Adonde estás?".
¡¡¡PE-LO-TU-DO!!!
Está garchando con tu mejor amigo, sin forro y gritando: "Más, más, máaaaaaas, ¡¡¡lo haces mejor que mi novio!!!". ¿Pretendés que te diga eso? Te va a decir: "Estoy raspándole los callos a la nona, en un rato te llamo".
Pero de todas las cosas que me molestan del sms, creo que la que se lleva el podio, es el innegable alcance que han logrado. ¿Como puede ser que una “jovata” de mas de 50 años sepa mandar un mensaje de texto? ¿No era que no sabías poner los subtítulos en el DVD? ¿No era que no entendías el control remoto del equipo de audio? ¿Porque jodiste a tus hijos toda la infancia haciéndoles programar la videocasetera para grabarte los programas de Susana o los Almuerzos de Mirtha? ¡Hija de mil puta! ¡Podías aprender entonces! ¡Sencillamente no querías! Cada una de estas señoras pidiéndole al prójimo una mano, no es otra cosa que una estafa, un abuso de confianza, un fraude. Todas a cocinar locro y empanadas de carne para saldar su deuda con la sociedad. Urgente y sin chistar.
Pero la pregunta verdadera es: ¿Porque aprendieron a mandar sms, y todo lo demás no? Este hecho me quitó el sueño varias noches, pero al fin, he dado con la respuesta, y la voy a compartir con Uds.
El sms sirve para algo que la video, el equipo de audio, y el DVD nunca sirvieron: Cotorrear.
Típica señora de 58 años, cuya principal actividad es romperle los huevos al santo marido, ver a Rial, la novela de turno, y juntarse con sus amigotas igualmente venenosas, para criticar a la juventud, para opinar de temas basándose en lo que dijo el tarado de Rolando Hanglin, para ver las fotos de la revista “CosmoGolican” y Gente, y para hablar mal de la otra venenosa que ese día no pudo ir. Sumemos a esta ecuación, un celular.
¿Cual es el resultado? :
"Vieja mandando y recibiendo chismes en tiempo real."
¡Oh Señor! ¿Esta muy lejos el fin?
Que un Tsunami nos arrastre a todos, por favor te lo pido.
ERRADICACIÓN DEL SMS, ¡YA!
Saludos y un abrazo... De los grandes.

