.
.

[Minipost] “Metrosexualidad a la orden del día”



Una de las cosas que pasó -les cuento- fue la censura por parte del “comité” encargado de “medir” la “calidad” de lo que escribo, (de dos textos en particular), que a mi entender eran muy buenos, uno llamado “Flores es un barrio de mierda” y el otro “Lo que pasó en Las Heras, según Maquinándose pa’ variar”, me recomendaron no publicarlos, debido a su alto contenido –vamos a llamarlo- “Humorístico”. De cualquier modo, pienso, modificarlos al punto que sean aptos para publicar, no obstante soy consciente que a partir de la más mínima modificación perderán en gran modo, su valor.

Habiendo explicado como es debido, pensaba, pienso, tengo que improvisar un texto (lo anterior no es incoherencia, pensé eso, escribí eso) La definición del título, definirá el/los temas.

Varias veces, en varios textos de distintos temas, que el tiempo ha pasado, y las cosas han cambiado, me acordaba de que cuando era chico, pero más o menos ya había empezado a entrar en razón, era rarísimo ver a alguien con el pelo teñido, y más aún, a algún pibe, o piba de mediana edad, hoy es tan común como que suba el precio de la carne.

La apariencia era lo de más, por eso, si te veían vestido de negro eras “satánico” o “brujo”, si tenías el pelo largo eras “falopero” o “trolo” y si tenías aros (en esa época eran aros, no “piercing”) obviamente todos decían “que te la re lastrabas”.

Hoy todo eso quedó de lado, bueno, todo no, como somos acostumbrados –me refiero “como argentinos…”- de copiarnos modas o costumbres ajenas, ya excedió, el nombre aros, porque no son aros, “son prendedores” como podría llamárselos, pero acá había que llamarlos “piercings” exceptuando a las mujeres, que todo lo que se hacen les queda bien, el nombre se adopto para que vos “capo”, “máster”, “campeón”, “winner”, no te des cuenta que: No quedás más “fachero”, ni más “langa”, ni más “ganador”, poniéndote un “piercing” en el labio, en la nuca, en la ceja, en el ombligo. Quedás re trolo, porque es nada más ni nada menos que eso.

Es metrosexualidad al máximo nivel, lo mismo que “los vagos” que se ponen el esmalte para fortalecerse las uñas llamado “vía láctea”. (Según mi gran amiga Agostina)

Porque no te imagino a vos “Facha” puteando al “3” de tu equipo que juega al futbol hace 10 años y todavía no aprendió a tirar centros, y el martes yendo a la farmacia diciendo “¿Me das un “vía láctea” de Revlon?”, entonces, llega el punto donde ya no vas a putear ni al “3” ni al árbitro, ni al “DT”, vas a fijarte en algún “chabón” de la tribuna, (si es que vas) en el peor de los casos, te quedas en tu casa, llorando con Titanic. Ese es el punto, donde “La facha” se te terminó yendo de control y obviamente a esa altura, NI TE DISTE CUENTA.

En la misma categoría entra, depilarse las cejas, o ponerse cremas para las arrugas, teñirse las canas. Por favor, ni las mujeres se producen tanto.
Ni hablar de los que se hacen los famosos “claritos” ¿Quién dijo que quedan bien?, si el que se los hace, parece un pichon de paloma abandonado involutariamente por la misma, que había salido en busca de comida para sus pichones, y murio por algún gomerazo.

En conclusión, los piercing, las cremas y demás arreglos, no son de homosexuales, ni de gays, ni de fachas, SON DE PUTOS, y ya.

(La proxima vez, “Mi casa, mis fantasmas (Un texto paranormal)”)

Gracias Agos.

Mil Gracias Anita.