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El texto del cumpleaños, o de los cumpleaños –como más les guste-


Bueno, en realidad esta es la versión 2.0 del texto sobre el tema, ya que “misteriosamente” el texto original, se perdió, o desapareció, o nose. Yendo al tema original del post, los cumpleaños, ya sean nuestros, o de cualquiera, siempre terminan siendo un día extraño, más allá de ser, bueno, muy bueno, malo o muy malo, como que siempre puede pasar algo más, que al fin y al cabo, jamás por ese cumpleaños termina pasando.

Paradójicamente, el día de tu cumpleaños decís que te vas a levantar tarde, porque como es tu cumpleaños, vas a hacer lo que se te antoje, y todos por más que no les guste lo que estas haciendo, tendrán que sonreír, poniendo la mejor cara de flogger disponible, pero no, siempre te llega un mensaje, o un llamado hiper temprano, que no te pone contento, sino que hace que lo insultes, o ni siquiera lo atiendas…

Después, puede que te pase lo que me pasa a mi, que me gusta levantarme enojado el día de mi cumpleaños, me gusta levantarme enojado, y pelearme con alguien, por la más mínima boludez, o cuando me digan “Mira lo que hicimos para comer”, yo diga, “Yo no quería eso”.

Y entonces llega el momento de los regalos, siempre esta el que te regala, un llavero, aunque no tengas llaves, un encendedor aunque no fumes ni incendies casas, o autos, el desubicado que te regala un par de medias, o una bufanda, y sino lo puteas le tenes que dar un beso en la frente y decirle “¿sabes que? te quiero mucho”, para no embocarlo, claro, y revolearle el regalo que obviamente no necesitabas…

La torta, y las velas, y siempre que tenes que apagarlas, esta el corto de cerebro que dice “Pedí tres deseos”, que aunque los pidas nunca se van a cumplir, al menos que pidas claro, emborracharte hasta olvidarte todo el día del aniversario de tu nacimiento. Y todo esto me lleva a formular una pregunta, ¿a alguien alguna vez se le cumplió algún deseo? Obvio que me refiero a un deseo copado, no a: “Que la semana que viene llueva”

Al final, llega quizás lo mejor de todo, quizás lo mejor de cualquier cumpleaños, y es la hora del “embotellamiento”, (¿tengo que explicar a que me refiero?) y ahí entonces empiezan a suceder cosas extrañas, cosas que solo haces cuando NO TE MANEJAS (si no entendiste lo del embotellamiento, deberías apretar Alt + F4), y después de eso, te quedan más anécdotas que al bambino Veira, aunque quizás de ninguna te acuerdes, pero no te preocupes porque siempre esta el que te la cuenta, y sabé que hay un secreto que nadie sabe, LA HISTORIA QUE TE CUENTAN, esta un 60% alterada, ¡sábelo!.

Un gran abrazo, gracias.

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Por otra parte, hoy, este lugar cumple un año, uf!, tantas cosas pasaron, debería agradecer a toda la gente que conocí, exceptuando claro, a los idiotas (valido para ambos géneros), mucha gente aprendió a quererme por esto que soy, o por esto que muestro acá, que más de alguno que bien me conoce, sabe que no dista mucho de la realidad, seguramente también, habrá habido más de uno que me aprendió a odiarme, es más fácil que quererme y esta bien que así sea, porque entiendo que no te pueden querer todos, dedico gran parte de esto a ellos.

También va, a los más incondicionales, y si hay algo bueno de esto, es que tuve el honor de conocer a muchísimas personas mucho muy buenas, con más de alguno nació una linda amistad, y estoy feliz por ello.

Me voy a tomar el atrevimiento de nombrar a algún que otro participe de esto (sabrán disculpar, si me olvido de alguno, verán que tengo buena memoria, pero tampoco es para tanto):

Ema Muñoz (por la logística de siempre)

Agos Mariño (por todo, incluso los sms)

Jona Gomez (por el fútbol)

Lucho Cormenzana (por bancarme)

Florencia Álvarez (aunque todavía me debas el cuadro)

Gisi Suárez (aunque te hayas ido)

Vero Galván (aunque te haya fletado)

Fa Acuña (Fabiola Acuña)

Facu Barrionuevo (el hijo de un amigo de mi viejo)

A una tal Mar (estimo que se llama Mariana)

A un tal Pancho (lo mismo de arriba, pero este debe ser Francisco)

Flor Santi (por las imágenes, por “obligarme” a ir a trabajar sin dormir y por odiarme también)

Leslie Celis (porque si)

Romina Gutiérrez (me falta un apellido, ah, y bardero yo no soy)

Luquitas Giménez (por el aguante de hace tiempo)

Si faltó alguien, sabrá disculparme. Un millón de gracias a cada uno de ellos, acá arriba mencionados.

Dedicatoria especial: A la mamá de Romanela, discúlpame, y no, no te odio, quizás sea envidia ;), igual creo que perdí la apuesta, ¿no?